En el trabajo de consultoría muchas veces se nos acusa, óbviamente de forma injustificada, de copiar de otros profesionales del sector. Sin llegar a justificar la copia o la inspiración profunda con la tontería aquella que “todo plagio es una especie de admiración”, copiar es copiar nos pongamos como nos pongamos.
Hace como treinta años muchos “profesionales” se habían labrado un curriculum adaptando sin reflexión las experiencias del otro lado del Atlántico. Su principal mérito era saber hablar inglés y tener un buen sistema de documentación. Personalmente tuve que deshacer un plan estratégico realizado por una consultora de gran prestigio para un operador de cable de España que en algunas páginas había olvidado “adaptar” el AT&T. Pero esto ahora ya no vale
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Ya no vale para los informes desde que existe , surgida del de Cornella, que con la carga de un texto lo compara con lo existente en internet y avisa si el nivel de inspiración es superior al de transpiración (tiembla ), pero sobre todo no vale para las imágenes y vídeos ya que el poder de youtube y de los bancos de imágenes es implacable. En qué estaba pensando Isabel Coixet cuando se inspiraba para diseñar el muñequito Miguelín del , quizás en la entrada de la tienda Jouet&Cie que Phillipe Starck presentó en 1986?

De forma similar ayer en se estrenó el programa en que una chica quería pedir a su novio que se casara con ella. Desconozco si la idea del pseudo-lipdub es de los protagonistas o del programa, pero con todo el esfuerzo de producción no podían haberse esmerado un poquito más y no sablear vilmente una historia que hace unos meses que corre por internet?
