El naming y la propiedad transitiva

Lo que aprendemos de pequeños en la escuela o en casa nos acompaña siempre. Quien no se acuerda de qué es el mínimo común múltiplo o de que la Revolución francesa estalla con la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789… Otro tema diferente es la aplicación de estos pilares básicos en otros campos como puede ser en el marketing.

La semana pasada de visita en Avilés, por cierto una de las ciudades más encantadoras del Principado de Asturias y donde la comida es extraordinaria, tuve la suerte de encontrarme con dos ejemplos de la aplicación de la propiedad transitiva en la denominación de las cosas o naming.

En primer lugar, recordar que la propiedad transitiva se daba en una relación binaria R sobre un conjunto A cuando se cumplía que siempre que un elemento a se relaciona con otro b y este elemento b se relaciona con un elemento c, entonces el elemento a se relaciona con el elemento c. Creo que con un ejemplito acabaremos de fijar el tema: si 45 es múltiplo de 15 y 15 es múltiplo de 3, entonces 45 es múltiplo de 3 ;) .

Vamos con los dos casos…

Ejemplo 1. Cúpulas de Avimeyer del Café de Ángel

En este caso con el nombre Cúpulas de Avimeyer se vincula la ciudad de Avilés al de Oscar Niemeyer. Oscar Niemeyer es un urbanista brasileño, del cual destacamos el diseño de Brasilia o la sede de la ONU a New York, y del que actualmente se está construyendo un Centro Cultural Internacional en Avilés.

A mi entender el nombre de Cúpula de Avimeyer, teniendo además en cuenta que hace un par de años que está funcionando la marca, es brillante ya que vincula un producto de consumo estrictamente local con un arquitecto de prestigio mundial, con una forma geométrica – la cúpula – que ha sido trabajada con profusión por el arquitecto y que en si misma denota perfección. En este caso, se aprovechan la mayoría de los aspectos positivos de cada uno de los elementos por separado para caracterizar al producto. Además, pese a que no lo pude probar, su aspecto es realmente apetecible…

Ejemplo 2. Calledrez - Festival de Ajedrez en la Calle

No seré yo el que esté en contra del Ajedrez ni de su promoción entre los ciudadanos. Ahora bien, me parece forzar excesivamente la máquina que un Festival de Ajedrez en la Calle por obra y gracia de la suma directa se convierta en Calledrez. Es decir, en este caso, el nombre resultante puede describir la cosa, pero no posee las propiedades por separado de cada uno de los elementos que lo componen. Pese a que el nombre me parezca horroroso, mucho peor me parece el otro nombre que, sin duda, debieron barajar los organizadores, Ajelle :) .

Y vosotros qué, tenéis ejemplos de namings que apliquen la propiedad transitiva?


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